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Caso · STOM Repuestos Diésel
Una tienda que sabe qué vehículo tienes
Un negocio de repuestos diésel vendía online con una tienda genérica: el cliente buscaba por palabra y adivinaba si la pieza le servía. Hoy pone su patente y ve solo lo compatible.
Y cuando el repuesto no está, ya no se va: deja sus datos y queda una cotización.
El problema no era el sitio
Funcionaba. Mostraba productos y cobraba. El problema era otro.
Un repuesto diésel no se compra por nombre. Se compra por vehículo: marca, modelo, año
y motor. Una tienda armada sobre un molde genérico no sabe nada de eso — trata un turbo igual
que trata una polera, y le pide al cliente que resuelva él la parte difícil.
Así, cada visita terminaba en una de dos: o el cliente compraba con dudas, o se iba sin dejar
rastro. La segunda es la cara: alguien que necesitaba exactamente lo que vendes y no pudo
encontrarlo.
Lo que cambia para quien compra
Seis diferencias que se notan sin que nadie las explique.
AntesBuscaba por palabra y adivinaba si servía para su vehículo
AhoraIngresa su patente o el VIN y ve solo repuestos compatibles
AntesUn filtro de categorías genérico
AhoraElige marca → modelo → año → motor
AntesSi no estaba el repuesto, no había nada que hacer
AhoraDeja sus datos y queda una cotización para el vendedor
AntesEl botón de WhatsApp abría un chat vacío
AhoraEl WhatsApp responde solo: stock, precio y cotización
AntesHabía que crear cuenta para comprar
AhoraCompra como invitado y paga con tarjeta al instante
AntesTodos los clientes eran iguales
AhoraDistingue particular, taller y distribuidor
AntesUna búsqueda sin resultados era una página en blanco
AhoraEl sitio reconoce el vehículo escrito («válvula Hyundai HD 35») y ofrece cotizarlo
AntesHabía que saber el código de la pieza
AhoraBasta una foto de la placa: el número de parte viene grabado ahí
Los números
La velocidad es la única diferencia técnica que un cliente siente sin que se la expliquen. Medido sobre la misma portada, la misma máquina y en móvil, mediana de tres pasadas.
Hasta ver el contenido
22,6 s→3,3 s
Peso de la página
4,7 MB→886 KB
Respuesta del servidor
1,6 s→0,52 s
En un teléfono, con datos móviles y de pie en un taller, esos veinte segundos eran la
diferencia entre esperar y cerrar la pestaña. Y al cambiar de sección ya no hay recarga:
el contenido cambia y listo.
Lo que cambia para quien vende
Una tienda que se atiende sola de noche y que avisa cuando hace falta una persona.
AntesStock y precios se actualizaban a mano, ficha por ficha
AhoraCada madrugada se sincronizan más de 3.300 productos con el proveedor, y llega un reporte por correo
AntesUn pedido o una cotización podía pasar días sin que nadie la viera
AhoraAviso al instante por correo y WhatsApp al especialista
AntesLas conversaciones quedaban repartidas entre el celular y el correo
AhoraUna bandeja con el historial de cada cliente, y el bot le pasa la conversación a una persona cuando corresponde
AntesUna oferta era editar precios uno por uno y acordarse de volver
AhoraCampañas, cupones y banners desde el panel; al terminar, cada precio vuelve a su valor original
AntesUna sola clave de administrador para todo
AhoraCada colaborador entra con su cuenta y solo a lo que le toca: ventas, catálogo, cotizaciones
AntesUna venta por transferencia o en el local quedaba fuera del sistema
AhoraSe registra como cobrada fuera de la web y sigue el mismo flujo de despacho
El catálogo hoy
Lo que un cliente encuentra cuando llega, y lo que Google ya conoce.
Fichas de repuestos
3.437
Compatibilidades pieza ↔ vehículo
6.883
Páginas indexadas en Google
casi 900
Stock y precio al día
cada noche
Cada marca y modelo con repuestos —y cada categoría dentro de él— tiene su propia página:
quien busca en Google repuestos para su vehículo puede llegar directo a lo que le sirve, no a la portada.
Cómo se resguarda
Una tienda que cobra con tarjeta y despacha mercadería real no puede fallar en silencio.
- Nada se despacha sin pago confirmado. El pedido y el cobro se concilian con la pasarela; si un aviso de pago no llega, el panel lo vuelve a consultar con un botón.
- Cuentas protegidas: límite de intentos, verificación contra bots en los formularios públicos y permisos por persona que se revocan al instante.
- Revisiones de seguridad periódicas del código y de la configuración del servidor, con cada hallazgo corregido y probado.
- Respaldos que se prueban: no basta con guardarlos, se restauran en una copia para comprobar que sirven.
- Más de 1.100 pruebas automáticas antes de cada publicación, un ambiente de prueba separado del real, y los cambios delicados se ensayan primero sobre una copia de la base.
Para el dueño del negocio esto se resume en una cosa: vender de noche sin preocuparse de
cobrar algo que no se despachó o despachar algo que no se cobró.
Qué hay debajo
Para quien quiera saberlo. Al cliente final no le dice nada, y no hace falta contárselo.
- Catálogo de vehículos estructurado: 133 marcas y 3.736 modelos, cargados desde el registro público de tasación, con compatibilidad pieza ↔ vehículo en vez de etiquetas sueltas.
- Búsqueda por patente y VIN contra un servicio de identificación, con caché para no pagar dos veces la misma consulta.
- Asistente de WhatsApp sobre la API oficial: responde por categoría, arma cotizaciones y deriva a una persona cuando no sabe. Nunca inventa un dato de catálogo.
- Pagos, despacho y facturación integrados, con el estado del pago separado del estado del pedido.
- Sincronización diaria con el proveedor: disponibilidad y precio de cada pieza, respetando los precios fijos y las campañas vigentes.
- Medición completa: analítica, píxeles de Meta y TikTok y Search Console, para saber de dónde vienen las ventas.
- Y ninguna dependencia de complementos de terceros: nada que se rompa en una actualización ni que haya que renovar cada año.
Cómo se hizo el cambio
La plataforma nueva vivió meses en un subdominio de prueba, con el catálogo real cargado,
sin tocar el sitio en producción ni el correo del dominio. El cambio se hizo el día que
todo estaba validado, y se pudo revertir en cualquier momento hasta el último minuto.
Es la parte que menos se ve y la que más tranquilidad da: nadie se enteró de que hubo una
migración, salvo porque el sitio empezó a cargar antes.
¿Tu negocio vende algo que el cliente no puede buscar por nombre?
Repuestos, insumos, medidas, compatibilidades. Si tu catálogo tiene esa forma, una tienda genérica te está costando ventas que ni siquiera aparecen en el reporte.